El comienzo de un sueño, Dynamo Fútbol Club (FC)

Todo comienzo es difícil y más si quieres hacer realidad un sueño que muchos lo tildan de imposible, la historia del Dynamo no escapa de eso.

Hace unos años, el fundador del Dynamo, Ricardo Negrín, recibió una llamada que se convirtió en el inicio de este proyecto, ¿la propuesta? participar en un negocio de alquiler de canchas en la estado Nueva Esparta. Negrín era el quinto socio invitado a colaborar en el proyecto y con optimismo escuchó los planteamientos.


Negrín llegó al sitio donde se construirían las canchas que debían estar listas para la Copa Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010, un terreno poco habitado y en completo abandono a pesar de lo céntrico de la zona.


El mundial se realizó y el terreno no había sido tocado por ninguno de los socios que formarían parte del proyecto, al ver que todo marchaba con lentitud, Negrín fue el único que siguió con éste, el resto de los accionistas decidieron no continuar con el plan.


Negrín, quien para ese entonces no vivía en Margarita, confiesa que el comienzo fue muy difícil, él no conocía la Isla y tampoco la cultura de su gente, con muchísimos tropiezos en el año 2010 arrancó la construcción de las primeras canchas de Futsal en el estado Nueva Esparta, sin embargo, transcurrió un año y el avance de la obra no fue significativo.


Pasaron dos años y el terreno solo tenía las paredes perimetrales que se desplomaron en diciembre de 2011 por una vaguada que afectó a la Isla ese año y que causó destrozos en varios sectores del estado. En ese entonces Negrín tenía un terreno, se había depreciado y valía menos de lo que había pagado por obtenerlo, él visualizaba el proyecto de sus sueños cada vez más lejos.


Fue entonces cuando Ricardo recibió una llamada de la familia González, caraqueños de nacimiento pero con raíces en la Isla, ellos se ofrecieron a colaborar con el proyecto genuinamente y con la mejor intención del mundo. Para Negrín ese mismo día inició Dynamo.


Con el apoyo de la familia González se lograron construir las tres primeras canchas de Futsal para el alquiler en la Isla de Margarita, pero el comienzo no fue el esperado, la gente fue poco receptiva.


Con un resultado que nadie esperaba, los González le propusieron a Negrín iniciar una escuela de fútbol pero la respuesta inicial de Ricardo fue un rotundo no.


Negrín sabía enseñar el balompié pero no tenía las herramientas, ni la experiencia necesaria para gestionar una escuela y mucho menos una academia. A pesar de la negación de Negrín, los González continuaron insistiendo y le brindaron su apoyo una vez más, juntos recorrieron todas las escuelas del estado Nueva Esparta con folletos informativos del nuevo proyecto que pensaban inaugurar y que aún no tenía nombre.


La historia para elegir el nombre es muy sentimental, confiesa Negrín, quien en una oportunidad estuvo viviendo en Houston, Estados Unidos y el equipo local era y sigue siendo los Houston Dynamo. Ricardo al estar separado de su familia, hijos, por la responsabilidad de su trabajo y la construcción del proyecto, eligió Dynamo de Margarita como identificación de su sueño.


Así comenzó todo, una nueva academia, nueva alternativa que inició con niños de cinco años de un reconocido colegio de la Isla de Margarita; a los tres meses ya contaban con 50 alumnos, a los seis, pasaban los 250 inscritos y en la noche continuaban alquilando las canchas de futsal. Pero para Negrín faltaba algo más, él quería una verdadera academia de futbol, distinta a lo que se acostumbra en Venezuela, algo imposible para la mayoría pero un sueño para Ricardo.


Por casi un año sobrevivieron con alumnos que a los 90 días desertaban, para el 2014 ya Negrín tenía gran parte de su proyecto escrito, una Academia de Fútbol Base, fútbol formativo en condiciones óptimas para el buen desarrollo de los jugadores que incluyera un método de enseñanza para crear las condiciones reales de formación, con personal calificado, algo que era casi imposible de conseguir para una escuela nueva y con pocos recursos. Con los requisitos listos, el chequeo y el reclutamiento de talentos, nació el gran proyecto Dynamo Fútbol Club.


Negrín se reunió con muchas figuras del fútbol nacional, les explicó su proyecto y trataba de convencerlos de trabajar junto a él, pero no lo logró. Luego de muchas respuestas negativas, de personalidades del balompié nacional diciéndole que su proyecto era imposible y poco factible, un profesor del Dynamo FC se le acercó para darle una noticia que le cambiaría el rumbo a esta historia, el profesor Francisco Javier Rodríguez Vidales estaba de visita en la Isla, un español que tenía conocimientos en el fútbol deportivo de su país, que tenía en su haber más de 280 partidos en profesional y una trayectoria sin desperdicio.


Fue así como Negrín invitó una tarde al profesor Francisco Javier Rodríguez Vidales a ver lo que era el Dynamo, conversando con el maestro del fútbol y creador del Método Direccional, para su sorpresa el famoso español quedó fascinado con el proyecto y decidió acompañar a Negrín en la construcción de su sueño.


Junto a Vidales y Javier Fernández, quien actualmente es el director de metodología del Dynamo y del Atlético de Madrid, se empezó a organizar todo bajo el Método Direccional, ambos se convirtieron en dolientes del proyecto y sus conocimientos fueron formando lo que hoy en día es el Proyecto Dynamo, un complejo de cinco hectáreas, con cinco canchas de diferentes tamaños y con la construcción de lo que será el campo de fútbol más grande de Venezuela, también cuenta con residencia para jugadores.


Hoy en día habitan nueve futbolistas en la Casa Club, varios de ellos partirán a otros países para seguir formándose en la disciplina del deporte rey. Más de 500 alumnos hacen vida a diario en el Dynamo y aunque continúan alquilando canchas de fútbol ya no son un complejo de Futsal sino un club de fútbol formativo bajo una metodología propia que está dando sus frutos, eso es Dynamo FC, posiblemente una de las mejores academias de Venezuela.


La ubicación del Dynamo es un privilegio, está localizado muy cerca de los centros comerciales más famosos de la Isla de Margarita, a cinco minutos del sector Los Robles y en la propia vida de la capital del estado, La Asunción, zona considerada como eje deportivo donde se ubican diferentes clubes como el Centro Ítalo, el Club Uruguayo, el Centro Luso y el Dynamo FC.


Para Negrín su sueño inició en el 2010 con la idea de negocio, en el 2011 compró las acciones de su empresa, el siguiente año comenzó a desarrollar el proyecto por escrito terminando en el 2013 con la academia ya en marcha. En el 2014 el Dynamo ganó el primer campeonato con la categoría U-18. Para el 2015 el proyecto seguía avanzando con la compra de otro terreno, en el 2016 se completaron las cinco hectáreas que conforman el complejo hoy en día. Ese mismo año Vidales y Fernández se consolidaron como campeones en dos categorías y subcampeones en otras dos, ya en el Dynamo se hacía del fútbol una pasión.


En el 2017 el proyecto tomó vida propia a pasos acelerados y fueron construidas las residencias, las aulas de estudio, la sala de profesores, oficinas nuevas y la cancha Santa Isabella, en honor a una de las hija de Ricardo Negrín.


Para el 2018 se consiguió toda la permisología para construir el primer hotel deportivo y la cancha más grande Venezuela, el cual es un proyecto que aún se encuentra en desarrollo.

Para el Dynamo el Método Direccional es una herramienta de enseñanza que se ha convertido en una manera de vivir dentro del fútbol, creando las bases necesarias para el desarrollo de un atleta.


En la actualidad, el Dynamo cuenta con alumnos becados que representan el 40% de la plantilla total de la academia.


Ricardo Negrín, la persona que luchó incansablemente para hacer realidad su sueño, sigue apostando por el crecimiento del fútbol dentro de su país natal, Venezuela, sus anhelos hoy son más grandes y desea que el Dynamo se convierta en una potencia internacional.

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